No es que no sepas vender tu casa. Es que nadie te ha dicho lo que de verdad falla. Si no te lo demostramos, que es posible, no te cobramos.
Enseñar tu piso no es venderlo.
Pero el sector cobra por enseñar.
Por eso hay más de un millón de anuncios compitiendo y casi ninguno se mueve: el negocio no es vender el tuyo, es tener muchos.
El que vive de vender pisos es el que menos gana vendiéndolos rápido. Tú ya lo sospechabas.
De anuncios
compitiendo por
un mismo comprador.
Vende en menos
de una semana.
El resto espera.
O baja el precio.
Bajó el precio
el último trimestre.
Casi siempre,
por empezar mal.
Fuente Idealista
El precio alto con el que te captan no es para vender tu casa.
Es para quedársela. Te prometen el número que quieres oír.
Firmas con ellos. Y cuando no se vende —porque ese precio no existe en el mercado— el que baja eres tú. Mes a mes.
Aquí ponemos el precio que vende, no el que duele. Sale de casas que se han vendido en tu zona los últimos seis meses, no de las que llevan ahí colgadas sin venderse.
En una inmobiliaria, las visitas son para que el jefe vea movimiento.
Curiosos incluidos.
Tu sábado ocupado enseñando tu casa a quien nunca la va a comprar.
El jefe de Hopp es nuestro cliente.
Por eso filtramos antes de que nadie pise tu casa: mejor dos visitas de quien puede comprar que diez que vienen a mirar.
Tu tiempo no es gratis.
Tu piso no es un piso más.
Detrás de tu piso, tu situación no es la de tu vecino.
Una herencia que repartir.
Un traslado con fecha.
Unos padres que ya no pueden vivir solos.
La casa es lo de menos: lo que se vende es una etapa.
Y lo que puede tumbar tu venta cuando ya la creías hecha no te lo cuentan: cerca del 70% de las compras van con financiación, y si la tasación llega por debajo, la venta se cae. Los notarios echan atrás más firmas de las que crees: un IBI pendiente, una escritura mal registrada, una deuda de la comunidad.
Nadie te avisa hasta el día de la firma. Nosotros, antes.

No trabajamos para tu piso. Trabajamos para ti.
Vender bien tu casa son cuatro trabajos en uno, y el orden importa:
1) Estrategia y presentación.
2) Compradores y negociación.
3) Arras y financiación.
4) Notaría y cierre.
Nuestra Garantía
Muchos agentes aparecen el día de la firma a poner la mano. Si nosotros solo hacemos eso, no te cobramos.
Si publicamos tu casa sin estudiar tu caso, tampoco te cobramos.
Sabrás lo que pagas antes de firmar; si no te lo explicamos en papel, no te cobramos.
Este es nuestro proceso, sin ocultismos.
1. Cuéntanos tu caso.
2.La foto real de tu oferta en menos de 30 minutos. Sin coste
3. Propuesta por escrito. Qué hacemos, en qué orden y cuánto cuesta
Si tu piso vale 250.000 € te cobraremos o 7.000 € por adelantado o 10.500 € después de la venta. Tú eliges.

