Vende tú. Sin inmobiliaria.
Pero hazlo bien. Sin malvender
Entonces ¿Dónde se atasca todo el mundo?
El problema llega después.
Hemos perdido alguna venta por no tenerlo listo. A todo el mundo le pasa.
Llega el día que alguien dice que sí.
Empieza la verdadera venta, el turno del comprador: Su banco le pide papeles. Su abogado le pide papeles. La notaría le pide papeles. El personal Shopper pide papeles.
Aparece una derrama que se aprobó hace dos años y nadie te contó.
Aparece que el metraje del catastro no coincide con el de la escritura.
Aparece que la ITE del edificio está pendiente.
Aparece una deuda de los anteriores propietarios a ti.
Aparece una herencia mal registrada.
Y todo eso aparece en el peor momento posible: cuando ya te han dicho que sí y ya has hecho planes de que hacer con tu dinero.
Ahí es donde se cae una venta.
No en el anuncio. En los papeles.
Qué nos vas a contratar, documento a documento
Nota simple del Registro de la Propiedad. Dice quién es el dueño y qué cargas hay. Es lo primero que va a pedir el banco del comprador.
Certificado energético. Obligatorio para anunciar. Sin él, el anuncio es ilegal.
Certificado catastral. Metros, referencia y linderos. Aquí es donde saltan las diferencias con la escritura.
Certificado de estar al día del IBI. Que no haya recibos pendientes a tu nombre.
Certificado de la comunidad. Deuda cero y derramas aprobadas. Las dos cosas, no solo la primera.
Cédula de habitabilidad, si tu zona la exige. Te decimos si es tu caso.
Estado de la ITE de tu edificio. Si está pasada, si está pendiente, si salió desfavorable.
Copia simple de tu escritura. La que necesitas para vender. La autorizada solo hace falta el día de la firma.
Un resumen del estado de tu vivienda y que deberías de hacer para vender como tu quieres.
Todo junto. Todo comprobado. Todo a tu nombre.
Con esto no sabrás cuánto vale tu casa. Eso es otra cosa y no te la vamos a vender aquí.
Sabrás algo distinto: que nada de lo que hay debajo te va a tumbar la venta.
Conseguirás algo que no tenías: Control de tu venta, cuando tu quieras vender, y por el precio que tu quieras vender. No al que te diga tu comprador.
Qué no incluye
No hacemos las fotos.
No escribimos el anuncio ni lo publicamos.
No enseñamos tu casa.
No negociamos por ti.
No tasamos tu vivienda.
Y si aparece una deuda, no la pagamos. Si la ITE sale desfavorable, no la arreglamos.
Este servicio te dice qué hay. Arreglarlo es otra conversación.
¿Por cuánto?
650 euros.
325 al empezar. 325 cuando recibes la carpeta.
No hay porcentaje. No hay comisión de éxito. No hay letra pequeña que aparezca en la notaría.
Si vendes por 180.000 euros, son 650.
Si vendes por 300.000 euros, son 650.
Si vendes por 10 millones, son 650.
En el pago final recibes una factura que te puedes desgravar en tu operación.
¿Sigues dudando?
Hazlo tu.
Se puede. Los certificados cuestan entre 150 y 250 euros en total.
Lo que cuesta de verdad es lo otro: entender cuál te hace falta, encontrar dónde se pide cada uno, descubrir que tu ayuntamiento no tiene sede electrónica, ir presencialmente, volver porque faltaba un dato.
Quince días de plazo y unas cuantas mañanas tuyas. Y una interpretación de lo que te están diciendo todos esos papeles.
Hazlo con una gestoría.
Te los consiguen. Cobran por trámite y suelen moverse en horquillas parecidas o superiores a esta.
Recibes archivos. Recibes lo que has pedido. No recibes qué hacer con ello.
Hazlo con una inmobiliaria. Si con Hopp, mejor.
Se lleva un porcentaje sobre el precio final.
Son varios miles de euros.
Los papeles entran incluidos. También entra todo lo demás, quieras o no.
Si te atascas, hay una cosa más
A veces pasan dos meses y no hay ninguna oferta seria.
O hay ofertas, pero todas por debajo de lo que necesitas.
Si llegas ahí, escríbenos.
Ya tendremos tu documentación y ya conoceremos tu casa. No empezaríamos de cero.
Y si no llegas ahí, mejor. Ese era exactamente tu plan.
